Piscina Tiny House. La Encina Guapa Glamping.

Tiempo de lectura: 7 minutos.

Ayer soltamos una bomba, lo sabemos. Decir que es nuestra última temporada como casa rural pegó duro (gracias por todos los mensajes que nos han enviado) y por eso hoy queremos contar todo lo que hay detrás… vamos a ir desgranándolo por etapas.

La primera tiene que ver con algo que quizá no todo el mundo sabía, y es importante entenderlo porque cambia completamente la forma de ver todo lo que hemos construido hasta ahora.

La Encina Guapa, como casa rural, nunca fue un proyecto para siempre ni era el objetivo final.

Empezar sin tenerlo todo claro

Hoguera de Campamento. La Encina Guapa Glamping

Aunque veníamos de México con experiencia en servicio al cliente, al llegar a España (¡ya hace 10 años!) sentimos que empezábamos casi de cero. El contexto era distinto, el tipo de viajero también y la forma de entender el turismo rural no tenía nada que ver.

Así que decidimos hacer lo más lógico —y a la vez lo más incómodo—: meternos de lleno y aprender desde dentro. Convertimos nuestra propia casa en casa rural para entender realmente cómo funcionaba este mundillo.

Y mientras hacíamos eso, había una idea que no dejaba de rondarnos la cabeza. Queríamos crear algo diferente, más conectado con la naturaleza, más libre… un proyecto de glamping.

Pero antes de dar ese salto y de tomar decisiones grandes, necesitábamos responder a una pregunta clave: ¿tenía sentido hacerlo aquí?

Y la única forma de saberlo era probando.

Así nació La Encina Guapa como casa rural. No como un destino final, sino como una forma de aprender.

Fue un experimento real, con muchas ganas y pocas certezas. Empezamos sin manual, sin tener todas las respuestas, aprendiendo sobre la marcha y tomando decisiones que a veces funcionaban… y otras no tanto.

Hubo muchas dudas, cambios de rumbo y momentos de replantearlo todo. Pero también hubo momentos en los que todo encajaba y entendíamos que íbamos por buen camino.

Lo que no se ve desde fuera

Con el tiempo entendimos algo importante: el turismo rural es mucho más de lo que se ve desde fuera.

No es solo un paisaje bonito o la calma de las fotos.

Es muuuucho trabajo, atención al detalle y muchas decisiones pequeñas que, juntas, construyen una experiencia completa.

Cuatro años sin soltar la idea

Y mientras todo esto pasaba, había otra historia desarrollándose en paralelo.

Mientras gestionábamos el día a día de la casa rural, también estábamos metidos de lleno en algo mucho menos visible y la parte aburrida que la mayoría de las personas no están dispuestas a hacer: permisos, licencias, trámites… todo lo necesario para hacer realidad el glamping.

No fue un proceso rápido ni sencillo. Más bien todo lo contrario.

De hecho, da para varios capítulos aparte (y se los contaremos más adelante, porque tiene lo suyo 😅).

Pero si algo tuvimos claro desde el principio fue esto: no íbamos a soltar la idea.

Fueron casi 4 años insistiendo, ajustando, aprendiendo, volviendo a empezar cuando hacía falta… sin quitar el dedo del renglón.

Hasta que, poco a poco, empezó a tomar forma.

Y ahora sí:

el glamping ya es una realidad.

Empezaremos poco a poco, como hemos hecho siempre y la primera pieza será la Tiny House.

Lento, pero seguro.

Porque antes de crecer, queremos probar, entender y ajustar… igual que hicimos al principio con la casa rural.

Solo que esta vez llevamos algo más: toda la experiencia que hasta ahora nos ha dado este camino.

Y tenemos muchísimas ganas de ver hasta dónde puede llegar.

Por eso, este cambio no es casual. La casa rural cierra sus puertas…

Y abre una nueva etapa:

La Encina Guapa – Glamping.

Más adelante les contaremos con más detalle: cómo será el proyecto, cuántos alojamientos habrá, de qué tipo, para quién está pensado y todas las sorpresitas que tenemos en mente.

Pero hay algo que no cambia.

El corazón con el que empezó todo.

El cariño, la forma de hacer las cosas, la intención detrás de cada detalle… eso sigue intacto.

Solo que ahora, vamos a llevarlo un paso más allá.

Vista Aérea Tiny House. La Encina Guapa Glamping.

El cierre de una etapa

Y aunque esta será nuestra última temporada como casa rural, todavía nos quedan unos meses muy especiales por delante: abril, mayo, junio y julio.

Meses para seguir recibiendo, cuidando y apapachando (mexicanismo Náhuatl, metafóricamente/acariciar el Alma) a quienes decidan venir a vivir La Encina Guapa en esta etapa final.

A cada huésped lo vamos a seguir recibiendo como siempre lo hemos hecho: con cercanía, con cariño y con esa forma tan nuestra de entender la hospitalidad.

Porque si algo tenemos claro es que el final de esta etapa merece vivirse a la misma altura de todo lo que ha sido.

Gracias por estar aquí, por leernos, por acompañarnos y por formar parte de este camino.

Nos vemos muy pronto… ya sea en esta última etapa de la casa rural o en todo lo que está por venir.

Con mucho cariño,
La Encina Guapa

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mi four seasons rural. maria de la carniceria de salamanca.